Hay algo que los manuales de crianza
nunca te dicen.
Cuando llevas tiempo con tus cuyes,
dejas de verlos como animales
de producción y empiezas a verlos
como lo que realmente son:
cada uno con su carácter,
su ritmo y su forma de ser.
Está el que siempre llega primero
a comer. El que se escapa cada vez
que abres la jaula. El que chilla
más fuerte sin razón aparente.
Y el que simplemente te mira
como si supiera algo que tú no sabes.
Con 120 cuyes en el galpón,
conocer a todos es imposible.
Pero hay por lo menos 12
que ya se ganaron un lugar aparte.
Eso no estaba en ningún curso
de crianza. Lo enseña el tiempo,
la observación y el cariño
que le pones a tu trabajo.
Esa es la realidad de criar cuyes
en Perú. No siempre es negocio
puro. A veces es también conexión,
rutina y un tipo de orgullo
que es difícil de explicar.
En SomosCuyPeru hablamos
de todo eso. De los números reales,
de los errores, del día a día
y de los cuyes con personalidad
propia que nadie te mencionó
antes de empezar.
¿Ya identificaste los tuyos?








